viernes, 2 de septiembre de 2011

Stratovarius - Visions



Full Power!!!


Stratovarius, la banda finlandesa que se colocó a la cabeza del Power Metal Europeo a mediados de los noventa, estaba a punto de grabar, en 1997, el trabajo que los consagraría para siempre y el disco que logró hermanarlos con los más grandes del feudo europeo (Gamma Ray, Helloween, Blind Guardian o Rage).

"Visions" fue esa premisa a alcanzar, y desde luego, lo lograron. La portada del disco, preciosa por otra parte, y muy similares a las de Queensrÿche, Dream Theater, en primer plano, las manos de Nostradamus, y en segundo termino, nuestro planeta. Desde luego, Judas Priest no fueron los primeros (ni serán los últimos) en indagar musicalmente a través de las profecías del mítico visionario. Un disco con visión y elegancia, eso es lo que parece el trabajo. Veamos que ofrece...

Una batería, hermanada junto a un bajo agónico, son el entrante para "The Kiss of Judas", una canción, que con una cadencia ascente, entra poco a poco, del mundo Heavy al progresivo, y tantea mucho valle melódico, sin privarse de garra y fuerza. Timo Kotipelto, vocalista, sin duda, se erige como digno sucesor de Michael Kiske o Geoff Tate y el tema ya nos deja claro que éstos tios han pegado un paso de gigantes desde su anterior trabajo. La sensación es la de que éstos muchachos han ganado la experiencia de diez años en uno. De ser un calco amable y con sensatez de los Helloween ochenteros, han pasado a tener su propio sello, basado obviamente, en el sello del Power Metal germano, aunque con un toque setentero y mucho espíritu progresivo y ampuloso.

"Black Diamond", que con un teclado con aires neoclásicos y una melodia preciosa, bañada en un mar barroco y recargado, se destapa, sin duda, como una de las joyas del disco. Velocidad, emotividad, destreza de todos los miembros del cuerpo Stratovarius y todo un referente en el mundo del Power Metal, ayer, hoy y por siempre. Icono total de los finlandeses. La unión entre la guitarra de Tolkki y las teclas de Jens Johansson crean una maravillosa fusión, que enriquece enormemente el tema. Enorme tema, simplemente perfecto. Cruce bestial entre Rainbow, Yngwie, y Speed Metal del más cafre, astral y mágico.

"Forever Free", una pieza con reminiscencias netamente Powermetaleras a lo "Walls of Jericho" en su primer momento, combina elementos variados y contundentes, mucho riffeo, baterías ultraveloces y precisas (Jörg Michael es un portento) y manifiesta, por todos sus poros, que la técnica de la banda, va de la mano con su sensibilidad y su entrega metalera.

"Before The Winter", una preciosa balada, aunque de estructura bastante manida, "Legions" (maravillosa combinación de todo lo anterior), "The Abyss of the Void" y la instrumental "Holy Light", que combinan la estratósferica cadencia del Power y la pureza del Heavy, siguen rallando a un gran nivel. Desde luego, Timo Tolkki tiene unas marcadas referencias musicales, como puedan ser Ritchie Blackmore o Yngwie Malmsteem, pero sabe canalizarlas y darles su propia textura. A primera vista, podríamos catalogar a la banda como un cruce entre unos Helloween ochenteros y unos Rainbow metalizados, pero el concepto va mucho más allá.

Una certera guitarra, armándose poco a poco, marca el inicio de "Paradise", donde la rapidez y la clase son uno. Genial labor de la voz de Kotipelto y tremendo tema con esencia pura y entrega alucinante. Uno de los mejores momentos del disco, y desde luego, no son pocos.

"Coming Home", la segunda balada de "Visions" se mantiene a gran nivel, con un emocionante bagaje durante toda la duración de la canción, y con momentos de tremenda inspiración. Simple, emotivo y efectivo. Stratovarius, tienen un marcado sello de cara a la construcción de sus baladas, como se puede ver en toda su discografía, pero con "Coming Home" dejan caer un momento glorioso del Metal europeo. Una balada, sin duda, digna de los más inspirados Scorpions, Manowar, Helloween o Skid Row.

"Visions (Southern Cross)" es la encargada de cerrar el maravilloso trabajo de 1997. Ambientación, pasajes de embrujo, técnica y capacidad, para de un estado, digamos Speedico, volar a otro de cadencia acústica o rockera. Un tema, muy en onda Queensrÿche, que sin duda merece el estatus de culto y una posición inmejorable en la lista de los mejores temas de Stratovarius. Nostradamus estaría orgulloso de semejante oda a su vida. Nosotros, los metalheads, también lo estamos. Pedazo de temazo.

en mi opinión, el mejor, más trabajado, más directo y más épico de los discos de la banda finlandesa. Un episodio visionario y que iba a darle mucho al destino de la banda. Una pena, que a dia de hoy, poco queda ya del estilo barroco, novedoso y entusiasta de la banda. Larga vida a los Stratovarius.

The Kiss of Judas

Black Diamond

Forever Free

Holy Light


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